Published: 
Mayo 18, 2017

Para muchos de nosotros, gestionar un negocio o implicarse de forma intensa en nuestra profesión significa estar muy ocupado. Los profesionales de hoy en día se lamentan constantemente de tener que conseguir cada vez más resultados en menos tiempo. En este entorno, no resulta nada sorprendente la creciente proliferación de artículos y libros con consejos y trucos para ayudar a mejorar la productividad. Cada uno de estos contenidos busca ofrecer un remedio eficaz que asegure una alta productividad. Pero, ¿conseguir acabar todas nuestras tareas pendientes diarias se basa tan solo en aprender a trabajar mejor, con más fuerza y a mayor velocidad?

Aprender a mejorar nuestra productividad es un objetivo que merece la pena, eso está claro. Sin embargo, lamentablemente, la mayoría de los consejos que se ofrecen no son realmente útiles. Revisa estas creencias frecuentes (y poco efectivas) sobre cómo mejorar la productividad.

1. Todo funciona mejor después de un buen café

Son muy pocos los profesionales que no consideran sagrada su taza de café matutina. Pero tenemos malas noticias para aquellos que toman diez tazas de café al día con el pretexto de que la cafeína aumenta la productividad y les mantiene activos: los bebedores de café no están más despiertos que sus compañeros descafeinados. De hecho, cuando bebemos café habitualmente, nuestro cuerpo se acostumbra tanto a la cafeína que dejamos de sentir sus efectos. Y, si bebemos café de forma esporádica, es más probable que aumente nuestra ansiedad antes que nuestra concentración.

2. A quien madruga, Dios le ayuda

Si preguntamos a un grupo de directores generales y blogueros el secreto de su éxito, muchos de ellos contestarán lo mismo: levantarse a las 5:30 de la mañana y trabajar mucho. Parece lógico, porque cuanto más tiempo estamos despiertos, más tareas podremos llevar a cabo durante el día. Sin embargo, para resolver una tarea de forma adecuada necesitamos haber dormido bien. Y la mayoría de los adultos necesitan dormir entre 7 y 9 horas diarias. Por tanto, deberíamos irnos a dormir entre las 20:30 y las 22:30 todos los días. Ciertamente posible, pero también perjudicial para nuestra vida social. Es más, forzar el cuerpo a despertarse antes de que esté preparado para ello es la receta perfecta para sentirnos agotados durante todo el día y no ser verdaderamente productivos. Este problema aumenta si encima nos levantamos cuando aún es de noche.

3. Las redes sociales son una pérdida de tiempo

Pocas cosas parecen demostrar tan claramente los riesgos de la era digital en la productividad como la adicción a las redes sociales. Por ello, hay empresas que bloquean el acceso a las redes sociales en el trabajo y muchas páginas web sobre estilo de vida saludable nos animan a desintoxicarnos de los efectos absorbentes de Internet. Pero, la ciencia ha demostrado que las redes sociales, en realidad, hacen que los empleados sean más productivos. ¿Y cómo se explica esto? Las explicaciones van desde la necesidad de los trabajadores de tomarse pequeños descansos entretenidos que no requieran esfuerzo mental y que les ayuden a despejarse entre tarea y tarea, hasta la idea de que las redes a menudo tienen fines empresariales, como facilitar la conexión profesional y proporcionar información sobre la industria.

4. No se trata de tener tiempo, sino de reservar tiempo

John Maynard Keynes, economista británico del siglo XX, era un tipo bastante inteligente. Pero se equivocó completamente al predecir que la modernidad y la tecnología reducirían significativamente la semana laboral y que las personas disfrutarían de una vida de ocio y plenitud. En su lugar, se han disparado las horas extras no remuneradas, han desaparecido muchos de los descansos durante la jornada laboral y la mayoría de los profesionales consultan el correo electrónico del trabajo incluso cuando ya no están en la oficina. Lamentablemente, nada de todo esto nos hace ser más productivos. De hecho, en realidad se produce el efecto contrario. Las personas no somos máquinas y, si no descansamos, nos despejamos y equilibramos bien nuestra vida laboral con la personal, nuestros resultados se reducen de forma drástica, tanto en cantidad como en calidad. En resumen: trabajando más de la cuenta no se consigue aumentar la productividad.

5. Dominar la multitarea

La multitarea lleva tiempo considerándose la clave para conseguir realizar todas las tareas de nuestras ajetreadas vidas y permitirnos ser muy productivos. Sin embargo, prácticamente todos los científicos que han investigado sobre el tema han llegado a la conclusión de que la multitarea no es ni efectiva ni eficiente. Resulta que el cerebro humano no está diseñado para gestionar varios procesos cognitivos al mismo tiempo. Cuando intenta hacerlo, tarda un 40% más en finalizar cualquier tarea. De hecho, nuestras facultades mentales son tan increíblemente malas para el modo multitarea que un estudio reciente indicó que al intentarlo nuestro coeficiente intelectual se reduce al equivalente de un niño de ocho años

 

 

Artículo publicado originalmente en el blog Personal Branding. Artículo redactado por el blog Personal Branding de Business2Community. Licencia legal de publicación obtenida a través de la red editorial NewsCred. Puede dirigir sus consultas sobre la licencia a legal@newscred.com.